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Mujer policía: poderosa trinchera

Coronel Tania Fernandez Cordero,Jefe de la Policía Nacional revolucionaria en el municipio La Habana Vieja

Ser mujer en Cuba es un privilegio. Nosotras hemos sido consideradas una Revolución dentro de la Revolución y bajo la guía de Vilma, ganamos y defendemos todos los derechos que nos corresponden como seres humanos.

Solo gracias al triunfo revolucionario, las féminas se convirtieron en protagonistas de sus propias vidas y hoy en día no es difícil, ni raro, encontrarnos con mujeres ocupando los más disimiles cargos, incluso algunos que antes eran considerado tabúes o no indicados para este sector poblacional.

Ya en algunos sectores son mayoría, y áreas tan importantes como la economía, la educación y la salud se sustentan en un porcentaje femenino que disfruta de las mismas remuneraciones, obligaciones y derechos que los hombres.

Dentro de la Policía Nacional Revolucionaria, las mujeres también han logrado marcar su impronta y son poderosa trinchera en el enfrentamiento constante a los delitos, ilegalidades, e indisciplinas sociales. No en vano, tan solo en la capital, un número importante ocupan cargos fundamentales en diferentes ámbitos.

Entre estas mujeres herederas de Mariana y de Celia, se encuentra la Coronel Tania Fernández Cordero, quien se desempeña como Jefa de la Estación PNR del Municipio Habana Vieja. Esta mujer valerosa desde 1989 ha dedicado su vida al Ministerio del Interior, concentrando sus esfuerzos en la labor dentro del Sistema de Policía.

Nacida en las Minas de Matahambre de la provincia de Pinar del Río, se siente como una auténtica mujer de campo. Su familia humilde y trabajadora, le inculcó los valores y principios revolucionarios que hoy desarrolla ante la vida y la profesión.

 

“Mi niñez y mi juventud ocurrieron en un ambiente cordial. Fui criada bajo el cuidado y tutela de mis abuelos; pues mis padres desde bien jóvenes trabajaban a tiempo completo. Mi abuelo, San Juan, como cariñosamente le llamaban, fue mi referente patriótico. Él siempre defendió la Revolución y estuvo vinculado a la clandestinidad desde la edad de 15 años, pues trasladaba en su Chevrolet medicinas, armamentos, dinamitas y bonos del 26 de julio.

“Creo que escuchar sus anécdotas desde pequeña, sembró en mí el valor de la justicia. Del mismo modo me hizo entender que en la fuerza de la Policía Nacional Revolucionaria estaba mi vocación y mi futuro”.

Según nos cuenta Tania, conquistar su sueño no fue sencillo. En el preuniversitario le habían otorgado la Licenciatura en Contabilidad, por lo que llegar al ISMI no fue una trayectoria fácil.

“Mis abuelos daban la vida por mí, y por encaminar mi futuro, se trasladaron hasta La Habana. Allí visitaron al Coronel jubilado y fallecido Alfredo Olivero, a quien le contaron acerca de mis sueños y me ayudó. Luego pasé un proceso de investigación y selección para poder entrar en a la escuela”.

Tania escogió como especialidad la de Instructora Policial, carrera que según sus palabras le ofreció el conocimiento elemental para obtener sus logros. Por los resultados de trabajo fue ascendida en cargo y grado desde Instructora Policial a 2da Jefa de Área de Proceso e Investigación en diferentes territorios de la capital, luego pasó a ser 2daJefa de Municipio y finalmente Jefa de Municipio, cargo que desempeña en la actualidad.

La Coronel Tania rompe los estereotipos, pues su grácil figura y pelo rubio, contrastan con la seriedad de su rostro si de trabajo se trata, aunque la sonrisa afable tampoco falta en su labor diaria.

 “Poder superarme e ir creciendo profesionalmente no fue fácil, el ser mujer conlleva muchas responsabilidades, no solo con el trabajo, sino con la familia. Yo tengo dos hijos y un esposo a quienes amo y quienes muchas veces se sacrifican por mí que, aunque pueden molestarse por el poco tiempo que les dedico, sin su comprensión no podría desarrollar bien mi trabajo. Realmente el apoyo familiar es indispensable para salir adelante”.

Y es que el trabajo de un Jefe de Municipio en la PNR demanda de mucho compromiso y responsabilidad principalmente por el papel que desempeña dentro de la sociedad.

 “No encuentro difícil tener subordinados hombres al contrario me estimula para cada día hacer mejor las cosas; hombres y mujeres, como subordinados son iguales.Nuestras proyecciones están encaminadas en preparar a las fuerzas para lograr que sean nuestros jóvenes los más profesionales, lograr la retención y poder brindar una mayor satisfacción en los asuntos que atendemos”.

 

“La labor de un Jefe de Estación es preventiva, comunitaria, de mucha cooperación e integración entre los factores externos e internos para poder lograr la misión de ofrecer seguridad y tranquilidad ciudadana.

Sin embargo, la tarea de Tania se complejiza al ser su municipio Habana Vieja, uno de los territorios más complejos a partir de la inmensa actividad que se realiza en materia económica y social.

“En la Habana Vieja está ubicado gran parte del patrimonio histórico y se ha convertido en un sitio donde convergen numerosas personas nacionales y extranjeros. En sus cuatro km² se ubican varios centros e instituciones importantes; además de ser cuna de muchos proyectos como el de desarrollo de la Bahía y varios procesos inversionistas que aseguran la Oficina del Historiador.

“Por estas circunstancias es que, en las relaciones con las organizaciones, instituciones, prima el respeto, la comprensión, cooperación e integración, principalmente con la Oficina del Historiador. Todas las instituciones concentradas en este territorio tienen un mismo objetivo: lograr una Habana Vieja, limpia, organizada con seguridad y tranquilidad ciudadana”.

La jefa del Municipio Habana Vieja, se siente una mujer completa y satisfecha con lo que ha logrado en su vida personal y profesional.

“Creo que la estación es uno de los trabajos más difíciles e importantes, porque, como se dice en buen cubano, tiene que ver con todo, y dentro de este pequeño espacio se desarrollan todas las líneas del Minint.

“Una estación de Policía se ocupa, fundamentalmente, de la prevención, así como el combatir los delitos, las ilegalidades y las indisciplinas sociales. Por eso, en la Habana Vieja se labora en conjunto en pos de lograr un clima de seguridad ciudadana, proteger a nuestra población y nuestros visitantes, además de todos los proyectos constructivos y comunitarios que desarrolla el municipio.

“Verdaderamente yo he sentido la satisfacción de cumplir con un sagrado deber y del mismo modo estoy agradecida de haber podido realizar mis sueños. Por eso defino la PNR como MI VIDA”

(www.minint.gob.cu)

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